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martes, 21 de agosto de 2012

Errores

No me van a creer, pero yo nunca me equivoco con mis relaciones. No cometo errores; son casi puros aciertos. Intentaré explicarlo.

O sea, errores sí cometo, como todo ser humano. La diferencia es que los errores mismos me enseñan a no cometer errores. Los errores son reclamos del mundo o de otros para que haga mejos las cosas. Y los tomo muy en cuenta. Entonces los errores no son errores; son cosas que pasan. Cosas que vas asimilando en tu vida diaria. Cosas que tomas y que miras preguntándote qué quisiste hacer y por qué no funcionó. Te ayudan.

Pero en un momento determinado, ya has acumulado suficientes enseñanzas (ya has acumulado suficientes errores) y ya no necesitas aprender nada más. Entonces, ya no cometes errores importantes, porque ya has aprendido lo importante. Sólo cometes errores pequeños, que intentas corregir sin tanta presión, sabiendo que los grandes aprendizajes ya están logrados.

Por eso al final, no me equivoco en mis relaciones. Y si me equivoco, estoy totalmente dispuesto a escuchar en qué me equivoqué. Por supuesto, las relaciones se construyen y se arman con reglas de las dos o más personas que participan en ellas. Por eso, lo primero que me evita cometer errores es ir lento y empezar suave a conocer a la otra persona. Dejar que se arme el bailecito ese que va a caracterizar a esa relación. Una vez armado, nosotros ya sabemos cuál es el piso sobre el cual nos movemos. Un piso movedizo, como arenas sopladas por el viento del Sahara, pero sobre el cual, al menos podemos navegar a salvo si podemos darnos el tiempo suficiente para ver cómo es ese fluir. Si no tenemos el tiempo suficiente y tratamos de hacer la mejor jugada sin conocer lo suficiente el territorio (el desierto, en este caso), probablemente cometeremos errores. Pero esos son errores forzados, como en el tenis. Y esos me los perdono y me los perdonan. Te ayudan.

Y repito: si me equivoco en algo, que me lo digan. Como no me han dicho nada, tengo todo el derecho a decir que yo no cometo errores. Los errores no existen si no se distinguen.

Por eso me decepciono fácil de los otros; en este caso, de las otras. Yo veo y distingo claramente su error y lo reflejo claro, con toda la claridad que me permiten mis capacidades expresivas. Y no puedo si no esperar que en algún momento reconozcas tu error, o bien, tengas la suficiente entereza como para debatírmelo. Quizás, hay un paso de este baile que no llegué a conocer bien. Quizás hay una cierta armonía oculta, que es clave, pero que sólo se manifiesta a veces, y que no logré escuchar a tiempo. Pero no puedo tenerla en cuenta si no la muestras. Por eso no hay error. ¿Me equivoco? ¿En dónde?

Pero siempre estoy ahí, con mi jodido karma de maestro paciente, dándote alguna segunda oportunidad justa y necesaria para enmendarte y para que corrijas tu error. Estamos acostumbrados a que no haya acierto ni error, sino pura mentira. Esa mentira es pensar que no hay aciertos ni hay errores, que las cosas son de un determinado modo y que nosotros no podemos decir si eso es un error o un acierto. Esa es la gran mentira. Y frente a esa mentira, pongo mis aciertos.

Y los pongo muy ráppido. Zanjo inmediatamente lo que divide a un acierto de un error tuyo. Lo zanjo y lo dejo registrado en mi memoria, que como no es un concepto, sino una disposición corporal, no se olvida nunca, a menos que pierdas tu cuerpo (guiño para Michel de Certeau). Es imborrable ese error tuyo. Por ello, siempre estará ese registro ahí presente para que lo puedas corregir, ojalá oportunamente. Los errores que se guardan por mucho tiempo empiezan a pudrir de errores tu vida. Los demás, despreocupadamente siempre dejan sus errores ahí tirados, igual que la basura, y eso genera descomposición en los alrededores. Si todos dejáramos nuestros errores sin corregir, el mundo sería una porquería, como es una porquería el mundo de quienes han tenido una vida de errores. Por eso, más vale corregir tus errores oportunamente, al igual que recoger tu basura y clasificarla. Por el bien de la humanidad.

Y ahí quedarán, hasta que un evento nuevo los despierte. Aquellos errores que seguirán ahí, como una huella imborrable que pide ser coregida de una vez y para siempre.

martes, 31 de julio de 2012

La voz de tu silencio


Así te escuché. Escuché todas esas determinaciones decididas, seguras, de cómo es que quieres que seamos, de que tenemos que tomar distancia, de que seamos sólo amigos por ahora, de que las cosas están muy complicadas para algo más. Y sigo escuchando y también contándote algunas cosas de mí. Y así se da una conversación nocturna, en donde nos iluminamos con la luz claroscura de nuestras vidas vertidas en ese espacio que está entre nosotros.

Pero detrás de esas palabras estás tú, tu silencio. Y tu silencio también me habla y me cuenta cosas, cosas silenciosas, rumores de hierba que no podrán ser dichas nunca, pero que invitan y que calman como un arrullo. Y es este mensaje el que recibo con más alegría, porque ese silencio tuyo detrás de todas esas palabras lanzadas con aparente determinación, aún en medio de la noche, no son sino distracciones a lo que en verdad escucho en ti. Lo que me dice tu mirada sostenida y tus manos. Esa es la conversación que nunca diremos, ese será nuestro secreto, que por supuesto guardaré tranquilo en algún lugar de mi historia que se cuela entre mis latidos.

Esta voz misteriosa se niega a ser traducida a palabras, pero me gustaría imaginar que entre esos momentos y esos centímetros que separaban nuestras miradas y entre ese calor tibio que había en tus manos se cuela ese llamado a que espere, que no corra, que me quede contigo un ratito más.

domingo, 20 de mayo de 2012

Los Pajaritos y el Yogurt


La "vida natural" y sus muchas caras...




El otro día me dio por hacer mi propio yogurt con lactobacilos, los aquí llamados "búlgaros". En mi país les llamamos "pajaritos". Extraño nombre, ahora que lo pienso. No vuelan ni tienen forma de ave, aunque algo de pájaritos tienen. Tal vez podría llamarseles palomitas por lo blanco, pero la interferencia semántica con las palomitas de maíz es tan fuerte que esa idea de comerte esos bichitos a manadas como si estuvieses en el cine me hace estremecerme y rechazarla vehementemente. Revisando wikipedia, me doy cuenta de que su nombre es Lactobacillus bulgaricus, así que esta vez los mexicanos parecen tener un nombre más "cientítico" para estos bichos. Aunque yo prefiero seguir llamándolos "pajaritos".

Una frase curiosa que descubrí en la enciclopedia libre respecto a estos bichos es la siguiente:


Estos productos han sido importantes en la historia del hombre, las fermentaciones han sido utilizadas por siglos en muchos países y su origen se pierde en los albores del tiempo.

¿O sea que los pajaritos bulgáricos han venido acompañando al ser humano desde las épocas prehistóricas; desde que Prometeo le robó el fuego al gil de Zeuz? ¿Son otros fieles compañeros del Hombre, al igual que el perro?

Yo diría que sí, que son fieles compañeros del Hombre, al igual que el perro desde tiempos de Prometeo y su fiel cachorro.

Estos que tengo ahora me los consiguió una EX-amiga, que cuando era amiga me los pasó en un frasquito de mermelada con un resto de leche. Desde que los adopté, todo ha sido pura prueba y error; experimentación cariñosa que tu haces para conocerlos y desarrollar una relación simbiótica con las colonias de pajaritos: La cosa es fácil: tú les pones la leche y ellos te la trabajan y te producen yogurt. Pero cuánta leche, cuánto tiempo, qué temperatura y qué proceso de filtrado y dónde guardarlo y cómo reducir o frenar la producción, ya requiere que los conozcas más.

Y es esta cualidad del vínculo que tengo con mis pajaritos, queridos lectores, lo que más me llama la atención de todo esto. Estoy desarrollando un afecto especial por mis bichitos que me dan yogurt; una relación de afecto, que perfectamente podría ser recíproco. ¿Cómo no me van a querer mis pajaritos bulgáricos si de mi depende la continuidad de la existencia de todas sus colonias? Aunque estoy pobre, siempre me alcanza para comprar un litro de leche para mis niños. Y es que lo maravilloso de esto es que su sustento depen`e de ti y el tuyo de ellos, aunque en menor medida, claro está. Pero de todas formas, es un prato justo que hago con un sindicato de organismos unicelulares.

Ahora bien, no quiero caer en una relación microcapitalista láctea, en donde yo me vuelvo una especie de Patronal de la Leche y ellos los explotados y albos lacto-proleparios. Quiero, en primer lugar, ofrecerles lo que probablemente sea más importante para ellos: un medio para su conservación y reproducción. Y aprovechar su exquisito yogurt para estar más saludable, compartirlo y, sobre todo, promover en mis hermanos humanos la toma de conciencia de estos seres (que nos acompañan desde tiempos de Prometeo) para que los sigan cuidando.




Por último, sobre el yogurt en sí: he estado probando distintas formas de preparación. Una buena forma es esperar que la leche se corte, botar casi todo el suero y quedarse con el yogurt puro. Ese yogurt lo he mezclado con manzanita picada y miel; con platanos molidos; con mermelada de fresa; con esencia de vainilla... Las combinaciones son ilimitadas. La última que se me ocurrió fue echarles duraznos en conserva picados en cubitos y endulzarlo con el mismo jugo de duraznos. ¡Quedó espectacular!

martes, 8 de mayo de 2012

Papini y las chicas.

Llegué a la Biblioteca y me senté a una mesa dispuesto a leer algunos cuentos de "El Piloto Ciego" de Giovanni Papini, (escrito en su época atea combativa, no en la época católica fascista). Todo por cortesía de mi querido amigo J., tan noble y chambeador, el loco... Estaba leyendo la historia de un tipo que se encuentra con su yo de hace 7 años y termina matándolo del puro sentimiento de patetismo que le inspiraba. Encontré genial el cuento, y descansé de la lectura cuando terminé de leerlo.

Fue entonces, al mirar a mi alrededor, que me di cuenta de que en la misma mesa había una estudiante y un niño adolescente. Un niño con lentes, de unos 16 años, con pinta de estudioso, leyendo cosas en su MacBook. Me fijé que al lado del MacBook tenía una Ipad. Claramente un chico fanático de los productos de la Mac.

Cuando comencé a leer el segundo cuento, el niño le dijo algo a la chica y se paró y comenzó a abrazarla y me pareció que la besaba. No sé si era el efecto de los cuentos fantásticos de Papini los que produjeron una crisis de realidad en mí, pero quedé bastante confundido cuando me di cuenta de que el chico tenía un par de buenos pechos que no había visto; o sea, que era chica, aunque pareciera niño. Quedé con ganas de confirmar todo esto que me había pasado y sí: el púber tenía pechos y no era puber y su novia estaba ahí a dos metros míos. Todavía no me la creía hasta que la chica-chico embistió de nuevo a su novia, sin preocuparse de un lector cercano que era distraído por sus expresiones efusivas de amor.

Y yo no sé por qué termino siempre estando tan cerca de chicas lesbianas. Ya me han gustado dos chicas que han terminado siendo lesbianas en los últimos dos meses. Y aquí me tienen ahora asediado por dos chicas dándose un beso frrancés mientras intento leer el segundo cuento de Papini ¿Será que en el DF la proporción de lesbianas es superior a la de otros países nuestroamericanos? ¿Será que tengo un imán lésbico; una especie de maldición que me hace estar siempre cerca de mujeres que tienen proximidad conmigo, siendo que tienen una orientación sexual incompatible con su servidor? ¿Será que por alguna razón inconciente, me siento atraído por las mujeres no-heterosexuales? En eso me quedé pensando mientras usaba el librito de Papini para esconderme y espiar discretamenta a las apasionadas y desinhibidas amantes que se seguían besando a un metro. Al final, ordené mis cosas y me fui.

miércoles, 25 de abril de 2012

Los Jocosos Vendedores

En FCPYS, Ciudad Universitaria. Dejé mi bici a eso de las 10 y quise ir a comprarme mi café con algo más para comer; en este caso, pasta con pollo. Cuando estaba sentado disfrutando mi desayuno cerca de los vendedores, me tocó escuchar el siguiente diálogo entre dos chicos jóvenes:

- ¿Oye serías tan amable de tocarme los pechos?
- ¿Cómo quieres que te los toce, suave o fuerte?
- Fuerte. Necesito algo estimulante.

...


jueves, 12 de abril de 2012

No confio en las mujeres (Manifiesto Feminista)

Que me dices que llegas a las 3 y llegas a las 4
(haciéndote la guey, la huevona)
Que te hago saber que mi tiempo es importante,
que me escuchas y que me das la razón,
pero vuelves a llegar atrasada en 1 hora.

Que no sabes calcular el tiempo,
la distancia de un punto A a un punto B.
Estimarla, aproximarla.

Que me dices que sí queriendo decirme no.
Y que aceptas compromisos imposibles,
por no decir que no.

Que dices cosas al voleo,
cosas estúpidamente imposibles.
Y las dices con convicción reafirmada.
y te caes como siempre,
(tontita...)

Que me calientas la sopa.

Que al final dices algo que de verdad crees,
pero que no pasa
y te da lo mismo que no pase.
"No se pudo"
"No se dieron las cosas"
¿Y tu voluntad y tu competencia?

Que me dices que me quieres
y que no me contestas mis llamadas.
¿Y que si yo no te respondo te hago sentir mal?

¿Que tu condición de mujer te hace desconfiar de ti misma?
Y que por eso, según tú,
comprendes mi desconfianza.

Simplemente,
¡No me jodas!

Búscate y encuéntrate, mujer.
Y después, te acercas.
Con odio, con amor, con lo que quieras.

¡Y ya!

martes, 8 de julio de 2008

No te veré más, pero tú si me verás.

Este es el tipo de cosas que le digo a una mujer que me ha hecho enojar mucho, esas cosas que escribes cuando quieres atacar el alma de alguien y que la otra persona no te pueda demandar por ningún daño físico ni psicológico. Es una inofensiva poesía; mi caballo de troya, en el que se esconde el arma de la verdad.


No te veré más, pero tú sí me verás

Puedes quedarte en tu cómoda e infantil irresponsabilidad,
que se disfraza de responsabilidad en tus tareas.
Quédate en lo conocido, en lo fome.
Sigue cerrando los ojos al amor.
Puede que, si te esfuerzas, logres que nadie entre en tu vida,
exceptuando, por supuesto, los mentirosos.
Aquellos hombres que te engañan con sus trucos,
que te fascinan como un globo al niño.
Sigue disfrutando de ese amor-engaño
No te preocupes, vas a sentir que no es mentira.
Confía y duérmete en ese amor.
Sé una bestia domada
Así después no tendrás fuerza para salir del amor-trampa.
Pues ya habrá fluido suficiente amor-veneno en tu sangre.
Y entonces, cuando busques mi amistad,
¿sabes qué? probablemente te la dé.
Pero antes, con la franqueza y el poco misterio que te mostré,
sonreiré y de mis labios saldrán las silabas:

jaJA!!!
jaJAja!!!
jaJA!!!

domingo, 6 de julio de 2008

El Efecto Plop!


Sex and the City, la película. La acabo de ver en CinHoytz del centro, con F y sus amigos. No es una película que hubiese visto, hasta el día de ayer. Me interesaba verla para comprender algo más del intrincado y divertido mundo de las mujeres. Cuando F. me invitó, lo llamé entusiasmado para decirle que iba.

Entonces me sentí un poco raro por la película, por varias razones. 1. No veo la serie, 2. En la película y en el cine habían muchas más mujeres que hombres, 3. Me suena a cosa light. Pero no importa, por alguna extraña razón o motivo inconciente predominante, fui para allá contento.

Salí con muy buena impresión de la película. Les comento que me llamó mucho la atención lo femenino de la película (o la femineidad, palabra femenina). Pude empatizar con la situación de estas chicas cuarentonas que veían su última oportunidad de tener... no una pareja... sino que una pareja que las ame... el AMOR!!!! También me llamó la atención la relación entre amigas, territorio velado para muchos hombres. ¿Cómo yo puedo conocer las relaciones entre mujeres, sino es a través del filtro de lo que una mujer me cuenta, o bien lo que observo desde afuera de cómo son las mujeres cuando no hay un hombre significativo con ellas? Por último: el "jugo" elegante e ingenioso de las interacciones entre ellas (que bien puesta la palabra: jugo... algo líquido, sabroso y colorido. Creo que define muy bien las interacciones femeninas).

Pero lo que más me llamó la atención fue sin duda, lo que llamaré El Efecto Plop! Hace algún tiempo he pensado en una gran diferencia entre mujeres y hombres, cuestinable, como cualquier diferencia genérica, pero que a mi me hace mucho sentido: Esa cosa que tienen las mujeres de cambiar... DE CAMBIAR!!!! Claro, todos cambiamos a medida que nos van pasando cosas. Pero a mi me interesó el cambio de una mujer respecto a un hombre.

Trataré de explicarlo, aunque quizás no lo haga de una forma tan clara porque para mi no está tan claro... Pero se trata de lo siguiente: Hay una relación hombre-mujer que puede ser de amigos, amigos con ventaja(s), o pareja. Es como si la relación fuera en un curso determinado y ocurre un detalle, que para la mujer es un GRAN detalle. Un detalle que se vuelve totalidad. Entonces la mujer cambia completamente, después de tomar conciencia de ese gran detalle. Entonces la mujer que va en una dirección A, cambia y ahora presenta una actitud H... o sea, nada que ver con lo que había antes. Ocurre un cambio cualitativo y las cosas cambian para bien o para mal de la mujer, del hombre, de ambos. Es como si se barajaran los naipes y tienes algo nuevo que antes no estaba. Entonces para ellas no es importante en lo más mínimo que haya una coherencia entre el antes y el después del efecto plop! Entonces cuando la mujer pasa por un efecto plop! este cambio radical muchas veces no tiene nada que ver con la pareja, el hombre, que quizás no cambie tan radicalmente e intente mantener una continuidad en su relación, y no comprenda el cambio radical de esta chica.

Esto es lo que pasa cuando de pronto, mujer, te das cuenta que tu hombre algo hizo, en algo se equivocó, algo se le olvidó, pero eso cambió completamente tu actitud, mujer, hacia ese hombre. Entonces, decides romper todo contacto con ese ser y evitar al 100% toda relación o indicio de relación de pareja. Entonces, desde los ojos del hombre, se ve que tu pareja pasa de ser cariñosa, comprensiva y entregada a no ser nada, cosa que no puede más que extrañarte.

También pasa algo parecido cuando hay un amigo o chico al que tú le gustas, pero que a tí no te gusta y no lo ves como pareja. Entonces, por algún detalle, algo muy subjetivo tuyo, no? descubres que en realidad, siempre te gustó y es el hombre de tu vida que siempre esperaste, pero que, por alguna razón, nunca te distes cuenta que lo tenías a tu lado. Entonces, desde la óptica de ese hombre, el va a ver que tú pasas de una amistad o un rechazo a una entrega afectiva y sexual total. Entonces, quizás se pregunté, extrañado y fascinado por tu reacción: "Por qué no pasó antes?" o "Por qué te entregas tan totalmente a mí de la noche a la mañana?"

Al principio me molestaba la incoherencia de las mujeres. Ahora me parece entretenido y chistoso.... el efecto plop!

miércoles, 2 de julio de 2008

Osho - El miedo al compromiso


Hola. El maestro Osho siempre me inspira con sus discursos que algunos intrépidos discípulos escriben y traducen al castellano. Hoy me llegó el último boletin de noticias, en el que encontré una enseñanza maravillosa sobre el compromiso y el amor. Quería compartir con ustedes esta enseñanza, esperando que movilice un poco nuestras vidas. Los dejo con la cita textual.

PD: Como sugerencia, léan esta enseñanza en voz alta y con una dicción muy leeeeeeeenta. Tiene un efecto increible!

El Miedo al Compromiso

Sólo al tomar decisiones te vuelves más y más consciente, sólo al tomar decisiones te vuelves más y más maduro y sólo al tomar decisiones te vuelves más astuto. De otra manera uno se vuelve insulso.

La gente va de un gurú a otro, de un maestro a otro, de un templo a otro — no porque sean grandes buscadores sino porque son incapaces de tomar decisiones. Así que van de uno a otro. Esta es su maneraa de evitar el compromiso.

Lo mismo ocurre con otras relaciones humanas: un hombre va de una mujer a otra, continúa cambiando. La gente piensa que es un gran amante; no es un amante en lo absoluto. Él está evitando, él está intentando evitar el involucrarse profundamente, porque cuando te involucras profundamente tienes que enfrentarte a problemas, y tienes que pasar por mucho dolor. Luego uno simplemente juega a lo seguro; uno se asegura de no involucrarse profundamente con nadie. Si te involucras muy profundamente, no serás capaz de volver con facilidad. Y si te involucras profundamente con alguien, este alguien también se involucrará profundamente contigo; siempre va en proporción. Si me involucro profundamente contigo, la única manera es permitirte que vayas igual de profundo conmigo. Es un toma y daca, es compartir. Entonces te puedes involucrar demasiado, y será difícil escapar y el dolor puede ser enorme. Así pues la gente aprende a jugar a lo seguro: encontrándose sólo en la superficie — historias de amor en toccata y fuga. Antes de que te atrapen, corres.

Esto es lo que está ocurriendo en el mundo moderno. La gente se ha vuelto tan infantil, tan aniñada; ha perdido toda su madurez.

Y la madurez aparece sólo cuando estás listo para enfrentarte al dolor de tu ser; la madurez viene sólo cuando estás dispuesto a afrontar el reto. Y no hay mayor reto que el amor.

Vivir en armonía con otra persona es el mayor reto del mundo. Es muy fácil vivir en paz cuando estás solo, es muy difícil vivir en paz con alguien más, porque es el encuentro y también el enfrentamiento de dos mundos... totalmente diferentes. ¿Por qué se atraen el uno al otro? Porque son totalmente diferentes, casi opuestos, polos opuestos.

Es muy difícil sentirse en paz en una relación, pero ese es el reto. Si escapas de él, escapas de la madurez. Si te sumerges en él con todo el dolor, y continúas sumergiéndote, entonces poco a poco el dolor se convierte en una bendición, la maldición se convierte en una bendición.

Poco a poco, a través del conflicto, de la fricción, llega la cristalización. El conflicto te vuelve más alerta, más consciente.

El otro se convierte en un espejo para ti. Puedes ver tu fealdad en el otro. El otro provoca tu inconsciencia, la trae a la superficie.

Tendrás que conocer todas las partes escondidas en tu interior y la forma más fácil es viéndolas a través de un espejo, reflejadas, en una relación.

La forma más fácil, la llamo yo, pues de hecho no hay otra forma — pero es dura. Es dura, difícil, porque tendrás que transformarte con ella.

Cuando llegas a un Maestro se presenta ante ti un reto aún mayor: tienes que decidir, y la decisión es acerca de lo desconocido, y ha de ser total y absoluta, irreversible. No es un juego de niños; es un punto sin retorno. Despertará un gran conflicto en tu interior. Pero no sigas cambiando de Maestro continuamente porque esta es la manera en la que evitas mirar en tu interior. Y permanecerás suave, infantil. La madurez no se producirá en tu interior.

Sólo lo desconocido puede llamarte porque es algo que no has vivido todavía; no te has adentrado en ese territorio. ¡Avanza! Algo nuevo puede ocurrir ahí.

Decide siempre a favor de lo desconocido, cualquiera que sea el riesgo, y crecerás continuamente.

Pero si continúas decidiendo a favor de lo conocido, te mueves en círculo con el pasado una y otra vez. Continúas repitiendo lo mismo, como si fueras un disco en un gramófono.

Y decide. Cuanto antes lo hagas, mejor. El posponer es simplemente estúpido. Mañana también tendrás que decidir, así que ¿por qué no hoy? ¿Acaso crees que mañana serás más sabio que hoy? ¿Crees que mañana estarás más vivo que hoy? ¿Crees que mañana será más joven que hoy, más fresco que hoy?

Mañana serás más viejo, tendrás menos valor; mañana tendrás más experiencia, serás más astuto; mañana la muerte estará más cerca; empezarás a temblar y sentirás más miedo. Nunca pospongas para mañana. ¿Y quién sabe? El día de mañana puede llegar o no. Si tienes que decidir, debes hacerlo ahora.

Dang Dang Doko Dang

sábado, 14 de junio de 2008

2046









Acabo de ver la película "2046", del director chino Wong Kar-Wai. No es una película de ciencia ficción, como inicialmente pensé.

Es bastante extraña y especial la película, así que en esta ocasión intentaré exponer algunas impresiones y reflexiones que me quedan después de ver esta obra, de modo que si alguno de ustedes, estimados lectores, ha tenido la oportunidad de verla, puedan contrastar sus visiones con la que presento aquí. Voy a tener cuidado de no develar muchas situaciones claves de la película para quines no la hayan visto, aunque tampoco creo ser capaz de relatar muy claramente el argumento porque hay muchos aspectos abiertos y que pueden ser leídos de diferentes formas. Si alguien quiere comentar o corregir algo, bienvenido su aporte en los comentarios.

"Si alguien, por algún motivo, quiere irse de 2046, ¿cuanto tardaría en hacerlo? Algunas personas logran marcharse, con bastante facilidad. Otras tardan más tiempo en conseguirlo. A veces olvido cuanto tiempo llevo en este tren. Empiezo a sentirme muy solo...

¿Puedo preguntarle por qué se fue de la 2046?"

Quizás esta película intente responder a esa pregunta. Así parte, más o menos la película, con la historia de un Japonés en el año 2046 que estaba viajando en un tren futurista, sólo, en un trayecto que parecía no tener fin. Resulta que esta historia de ciencia ficción es la invención del verdadero protagonista de la película, un escritor.

El protagonista es un periodista que escribía artículos eróticos en el año 1962. A pesar de que era un hombre que vivía periódicamente muchas aventuras amorosas, parecía ser un hombre muy sólo, como su protagonista en el tren del futuro. El protagonista es un hombre solitario, pausado. Al mismo tiempo era seductor y entretenido. Muy misterioso y siempre fumando.

Me parece que la película tiene como foco el erotismo, el misterio del amor. Me transmite una sensación de espera, de tristeza y de destinos que convergen y divergen. El misterio del protagonista se encuentra con los misterios de muchas mujeres, que terminan creando una sensación de fugaz comunión sobre un fondo de desolación y desencuentro.

Me recuerda a Oscar Wilde... de hecho suenan parecido: Wong-Kar-Wai ... Os-car-Wilde...

Bueno, eso es para alegrar un poco el tópico, la verdad es que la película es bastante triste.

La música de esta película siempre son piezas bien tristonas y bien romanticonas, algo así como Morricone, pero más clásico. Los colores y las tomas son muy... expesionistas? Con mucho énfasis en las atmósferas emocionales. No recuerdo ninguna escena soleada en la película, es más bien oscura y lúgubre.

Claro, no es una película para alegrarte el día, por el contrario es muy existencialista; tristemente existencialista.

La ví doblada en español, de España. No me hubiese gustado verla en chino. Me parece que no hubiese podido empatizar tanto con los personajes en ese idioma, con esa expresividad. Cuando escuchas palabras en tu idioma natal, cada sonido tiene una huella profunda en tu memoria, a diferencia de si lees un subtítulo. El fonema es más fuerte que el morfema, emocionalmente hablando.

Es muy distinto a muchas películas que había visto antes, en todo caso. Véanla y probablemente tengan un nuevo referente en el cine. No la vean si tienen algún problema de pareja como no sentirse amados, van a quedar hechos un estropajo.

Una última cosa: Revisando en wikipedia descubrí que la película es una secuela. Trataré de ver las películas anteriores en un futuro no tan lejano como el 2046.

jueves, 10 de abril de 2008

Lugares Afectivo-Sexuales

Estoy leyendo un libro para mi memoria: "La Transformación de la Intimidad", de Anthony Giddens. Este es un libro del 92 sobre cómo han cambiado las relaciones afectivas y la sexualidad en este último tiempo. Digamos, desde el 70 hasta la época en que fue escrito. Personalmente, creo que se aplica bastante bien a nuestro presente de Santiago de Chile en el 2008, con la excepción del increiblemente abarcador mundo de la Internet y "lo online", como este blog.

De este libro, les quiero comentar algunas cosas que me parecieron interesantes. No son las ideas principales del libro; son más bien reflexiones personales y bastante informales.

El amor en occidente fue por una buena cantidad de siglos "Amor Romántico", un amor en donde hombre y mujer tenían sus roles bastante definidos. Un amor en donde la sexualidad estaba postergada hasta después del matrimonio. En donde el hombre cortejaba y la mujer premiaba sus esfuerzos con una entrega total de todo su amor. Pero entre el hermoso discurso y la realidad había un doble estandar, que entre los hombres estaba más que claro. Las mujeres probablemente encuentren un doble estandar en las conductas masculinas, pero entre muchos hombres, no digo que todos, se entendía que tenías muchas regalías sexuales por pertenecer a tu género.

En estos momentos, estamos frente a la emergencia de los que Giddens llama el "Amor Confluente". ¿Que es esto? Es un amor descentrado de lo fálico, por decirlo así. Dos individuos, sin importar su sexo, se comprometen mutuamente a ser pareja. Se negocia, en igualdad de condiciones sobre la relación. Cualquiera de las dos partes puede romper "el contrato", por decirlo así. Lo importante es que la pareja se mantiene siempre que las cosas funcionen bien para los dos, a diferencia de aquellos matrimonios en los que un miembro de la pareja sufría constantemente.

Tenemos actualmente un serio problema nosotros los hombres heterosexuales. Haciendo un acto de franqueza, les diré que en lo personal tengo ciertas resistencias con dejar el status de favorecido. Y paralelamente, me parece que muchas mujeres de nuestro tiempo, se sienten muy cómodas cuando dependen o codependen de un hombre distante y preocupado de otros asuntos. A muchos individuos heterosexuales, sin importar su sexo, les resulta bastante cómodo el esquema interaccional tradicional.

Pero cada vez se empieza a imnponer en el imaginario social este nuevo concepto de la mutualidad como principio básico de una relación de pareja. Y la realidad económica, en parte avala esta representación social. Si pareciera ser que las mujeres y los hombres trabajan en igual porcentaje. Leí en un diario el mes pasado que de todos los nuevos empleos que se estaban generando, la mayoría de los puestos eran ocupados por mujeres.

Muchas mujeres y feministas se quejan de que los hombres todavía ganan más en promedio que las mujeres. Yo pienso que muchos podrían pensar (si, lo digo bien) que las mujeres deberían ganar más incluso, pues ellas son, por lo general, las que se hacen cargo de muchos hijos que los hombres abandonan. Entonces, una vez más, los hombres tendremos que acostumbrarnos a perder el sitial de favorecidos.

Ahora bien, otro concepto que resalto es el de sexualidad plástica. Si antes el matrimonio y los encuentros ocasionales con prostitutas eran el locus de la sexualidad. Ahora la sexualidad se da en muchos más lugares y contextos.

Quizás estamos muy cerca de llegar a un: "haga su sexualidad usted mismo". Cada cual es interpelado para que defina su proyecto vital, lo que incluye su proyecto de vida afectivo-sexual. ¿Quiere tener experiencias homosexuales? ¿Quiere casarse y tener 3 hijos? ¿Quiere que su pareja y usted participen en clubes de swingers? ¿Quiere tener una única persona del sexo opuesto con la que compartir los fines de semana, mientra su ex-pareja se queda con sus hijos? ¿Quiere tener encuentros de no más de 6 meses con chicas o chicos de alrededor del mundo? Incluso usted, cuando lo prefiera, puede cambiar su estilo de vida afectiva sexual.

Ahora bien, actualmente la cosa no es tan fácil como suena. Los proyectos tienen que articularse y negociarse con los del otro o de la otra. Muchas veces estos proyectos fantaseados tienen que adaptarse a "lo que hay". Sin embargo, con los recursos suficientes, no tiene por qué ser así.

Y qué gran recurso, en este sentido es internet. Escoja su edad, el color de pelo, la estatura y los intereses de su pareja ideal... ¿Qué les parece esto?

Quizás muchos puedan preferir dejar todo esto en blanco y basarse en lo que vaya saliendo. Esto es más comoo una incierta aventura. En lo personal me gusta bastante el participar en el gran devenir afectivo-sexual. El caso es que hay espacio para las aventuras tanto como para determinar, con precisión, las características del sujeto amoroso (u objeto amoroso) y del tipo de relación que quieres, incluso limitándola en el tiempo.

Entonces, todos caben.

Pero tendríamos que hacernos constantemente la pregunta ¿qué es lo que quiero yo en mi vida afectiva sexual en estos momentos? Si no lo tienes claro, vive, experimenta, busca tu lugar en el mundo de las Sexualidades y Afectividades.